Por Boris González Ceja
El impactante suicidio del policía municipal de León, Guanajuato, no es un hecho aislado en nuestras comunidades.
Lo que conmociona esta vez es la crudeza de un video real y directo, pero no es el primer caso: hace apenas un par
de años, otros dos policías leoneses se quitaron la vida en circunstancias similares, uno por ahorcamiento y otra por
arma de fuego.
El agente Maciel escribió en Facebook que cargaba una depresión silenciosa que lo consumía desde hacía tiempo,
sin que compañeros ni familiares lo notaran: “Muchos ya me conocen. Tienen historias conmigo o alguna
anécdota… Les quiero dar un consejo. Por favor, siempre tomen como primordial su salud mental”.
¿Cuál fue la respuesta del Secretario de Salud de Guanajuato? Un mensaje breve que pedía no compartir la
información del caso, justo lo contrario de lo que indican los protocolos internacionales de atención al suicidio, que
recomiendan hablar del tema con responsabilidad. Cuando la autoridad sanitaria improvisa un criterio sin sustento
técnico, el resultado es que se debilita el trabajo de quienes sí conocen la materia.
Este caso ilustra los errores que cometemos como sociedad al abordar el suicidio, un tema del que debemos hablar
más, sin miedo, sin morbo y con la certeza de que es prevenible en la enorme mayoría de los casos.
La policía municipal de León ha guardado silencio, igual que el gobierno del estado, sin saber cómo reaccionar. Lo
lógico —y lo responsable— es buscar el acompañamiento de profesionales que sepan actuar a nivel comunitario,
institucional e individual, en lugar de improvisar o callar ante algo que duele y exige atención inmediata.
Ahí radica también la debilidad de la estrategia nacional de salud mental anunciada por la presidenta Claudia
Sheinbaum: carece de un presupuesto claro y de una planeación técnica sólida, y sus resultados lo confirman.
México registra más de 10 mil suicidios al año, cifra que probablemente sea mayor si se considera el subregistro que
suelen presentar las autoridades.
Por eso insistimos: las instituciones de gobierno que deseen invertir en el bienestar real de su personal —policías,
cuerpos de emergencia, servidores públicos y sus familias— pueden encontrar en la Asociación Mexicana de
Psicología y Desarrollo Comunitario un aliado con experiencia comprobada en el diseño e implementación de
programas de salud mental institucionales. Trabajamos con protocolos basados en evidencia, formación continua
para mandos y personal operativo, y acompañamiento para prevenir crisis antes de que se conviertan en tragedias.
Un programa de salud mental de calidad, accesible y con calidez humana no es un gasto: es una inversión que
protege vidas, fortalece instituciones y reduce el costo humano y económico de la desatención. Las dependencias
que ya han dado este paso lo confirman: el acompañamiento profesional cambia la manera en que el personal
enfrenta el estrés, el duelo y la presión.
Nuestro modelo parte de un diagnóstico institucional que identifica los factores de riesgo —turnos, exposición a
violencia, condiciones laborales, dinámica familiar— antes de diseñar cualquier estrategia. A partir de ahí
construimos protocolos de detección temprana, canales de atención confidencial, capacitación a mandos y una red de
seguimiento que no abandona al elemento una vez que pidió ayuda. La diferencia entre un programa que funciona y
uno que solo aparece en un boletín de prensa está en ese seguimiento sostenido.
También entregamos indicadores medibles: reducción de ausentismo, disminución de incidentes de crisis y
evaluaciones periódicas que permiten a la autoridad rendir cuentas con datos, no con discursos. Esto es
especialmente relevante para corporaciones policiales, bomberos, protección civil y personal de salud, cuya
exposición constante a situaciones límite exige un acompañamiento distinto al de cualquier otra dependencia.
Los gobiernos municipales, estatales o federales interesados en construir una estrategia sólida, medible y sostenible
—y no otro programa improvisado que se quede en el papel— pueden contactarnos en
psicologiaydesarrollocomunitario.com para diseñar juntos un programa de salud mental institucional a la medida,
con resultados verificables desde el primer bimestre de implementación.
Causas y azares:
1. Vaya oso del gobierno mexicano con Estados Unidos, en vez de hacer lo que tienen que hacer en casa.
2. Mantener la corrupción de los gobernantes mexicanos es igual al combate a los narcotraficantes ¿o son los
mismos?
3. Les invitamos a nuestro próximo diplomado de psicoterapia gestalt integrativa
https://psicologiaydesarrollocomunitario.com/diplomado-en-psicoterapia-humanista/ que comienza en
septiembre, a los lectores de esta columna les daremos un descuento especial solo al mencionar que leen
este honorable espacio informativo.
Nos estamos viendo, que dueño el hombre de su vida, lo es también de su muerte.
www.facebook.com/psicologoclinicomexico















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