Redacción
Los accionistas legítimos de la histórica empresa lechera Sello Rojo han denunciado un grave deterioro en la operación de la compañía desde que fue tomada de forma ilegal en 2019 por Rubén Masayi y Abraham Kuino González Uyeda, cuyos actos fueron recientemente declarados insubsistentes por un juez federal.
En conferencia de prensa, acusaron un desplome en la calidad del producto, deficiencias logísticas, despidos masivos y una prehuelga sindical que se ha prolongado más de cinco años. A esto se suma una alarma financiera: el faltante de más de 800 millones de pesos en cuentas bancarias y transferencias a cuentas en el extranjero.
Los afectados hicieron un llamado urgente a que el juez estatal ejecute la sentencia federal, y advirtieron que de no actuar de inmediato, la empresa podría caer en una crisis irreversible.













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